Libertad - Igualdad - Paz
por Thelma
Título original: Three Guineas.
Autora: Virginia Woolf.
Primera publicación: 1938.
Traducción: Andrés Bosch.
Edición: Editorial Lumen, Femenino Lumen
Tres palabras que parecen desprenderse una de la otra.
Tres principios que habría que defender para responder a la pregunta
¿cómo podemos evitar la guerra, en su opinión?
En defensa de su género, pero sobre todo para defender esos principios, a través de
proteger la cultura y la libertad intelectual que sirven para
evitar la guerra, Virginia Woolf publica este ensayo en el que responde, elocuentemente, a tres cartas.
Mucho se ha escrito luego sobre este libro. Incluso se han publicado otros como respuesta al mismo... sin embargo sigue siendo una obra que no goza de una gran popularidad.
¿Será por su forma de escritura?
Se podría decir, en términos generales, que los ensayos tienen menos lectores que las novelas.
Claro que aquí deberíamos ponernos a pensar en la cantidad de libros de
auto-superación (englobando con este término a tanto a los clásicos de autoayuda como a los que supuestamente explican cómo lograr el éxito profesional y/o económico) que se venden al año, y veríamos que reportan un gran caudal en las ganancias de las editoriales...
Entonces, tal vez no sea simplemente por ser un libro de
no-ficción, sino por su temática.
¿Será que se trata de un libro que ha perdido vigencia?
El libro fue publicado en 1938 y, de alguna forma,
pinta una época. Nos brinda un panorama de la situación de la mujer, más específicamente la mujer inglesa de familia educada, previa a la
Segunda Guerra Mundial (que sería, seguramente, la guerra que en el libro se considera como
inminente).
Pero la autora no se limita a hacer un cuadro de su actualidad. Hace un recorrido por la historia y deja sembrada una semilla hacia el futuro, sobre el que realiza toda una serie de análisis y propuestas.
Si existe un interés por entender la realidad de la que es nuestra actualidad hoy, este libro más que una obra perdida en el tiempo, es material de consulta obligado.
Todo esto más allá del desafío que deja a toda mujer
moderna.
Parecería preguntarnos
¿qué están haciendo con la libertad que las generaciones de mujeres precedentes han ganado para ustedes?
Ésa es una sensación que podría estar limitada a mi persona (y unas cuantas otras lectoras en el mundo), pero desde un punto de vista objetivo se trata de un excelente punto de partida para posteriores análisis.
¿Por qué será, entonces?
Se ha planteado el tema del resentimiento que parece imperar, de cierta bronca de Virginia Woolf que parece emanar de las páginas de este ensayo.
Con esto se intenta quitar valor a la obra y desprestigiar a la autora.
Si bien el libro se encuentra impregnado de sarcasmos e ironías, la impecable retórica y los hechos que se citan, no se ven opacados por ello, más bien todo lo contrario.
Un esbozo de respuesta podría ser que, mediante un inteligente recorrido por
la historia, la biografía y los periódicos, la Iglesia de Inglaterra, las universidades (y muy especialmente Oxford y Cambridge) y tantas otras poderosas instituciones, se han visto seriamente ridiculizadas.