tener o no tener... una vida
por Thelma
Despertador, con mi tema favorito, pero despertador al fin.
Anuncia el inicio de una nueva jornada:
Ducha rápida, ropa adecuada, maquillaje, colectivo.
Trabajar, trabajar, trabajar.
Facultad, intentar no quedarme dormida en clase, volver a casa.
Si vuelvo temprano, salir a correr.
De pronto me doy cuenta: es de noche, el día terminó, con suerte me acordé de comer todas las veces que se supone que debería alimentarme...
Llega el fin de semana. Puedo dormir hasta la hora que se me cante.
Pero no.
Me despierto y ya no puedo volver conciliar el sueño.
¿Por qué, si de lunes a viernes no puedo ni abrir los ojos, ahora no puedo volver a dormir?
Intento hacer TODO en dos días.
Correr, ver a mis amigos, visitar a mi familia, sacar fotos, leer, salir con mi marido...
Estudiar, escribir, hacer las malditas tareas del hogar, descansar tejiendo o con mi
quilt...
Siempre algo pendiente, las horas no alcanzan,
¿ya es domingo a la tarde?
A veces siento que la vida me pasa por al lado.
¿Pero qué corno es
la vida?
Entonces me pongo a pensar que todo esto, todas estas cosas, esta rutina y esas pequeñas alegrías y notas de color que me arrancan a cada minuto una sonrisa, mientras sigo a contra-reloj... todo eso que hago, digo, escucho, doy, espero, recibo, TODO ESO, es
MI vida.
¿Por qué será que uno está siempre esperando
otra cosa?
No, definitivamente no me va la frase
get a life.
Simplemente necesito, como tantos otros, aprender a disfrutarla y a hacerla mía, mía, mía...